Capítulo VII. De la segunda salida de nuestro buen caballero don Quijote de la Mancha.
Cuando ya ha llegado el cura, piensa y le dice a Don Quijote que debe estar realmente cansado, o también malherido, pero él trata de no prestarle atención y le sigue contando lo sucedido. Siguiendo así le dieron de comer y se quedó otra vez dormido, y a su vez ellos admirados de locura. Uno de los remedios que se le ocurre al cura y asimismo al barbero para el mal de su amigo fue: quitarle el cuarto de sus libros, para que cuando Don Quijote se levantara no los encontrara.
Don Quijote estaba por quince días tranquilo y no mostraba mucho interés hasta que le pide a un labrador vecino suyo que lo acompañara siendo su escudero. Asimismo, de tantas promesas y de otras más, Sancho Panza que así se llamaba, abandonó a su mujer, a sus hijos y aceptó, ya que Don Quijote le dijo que existía la esperanza de que él gobernara su propia isla.
Opinión personal:
Este capítulo me pareció muy interesante y a su vez agradable. Nos narra la segunda salida que darán nuestro caballero con su compañero Sancho Panza. También se puede sobresalir la amistad entre estos dos, Don Quijote, de su gran imaginación y actos en diferentes situaciones, y Sancho Panza de seguir esta gran aventura.
Buena redacción. No se observan errores de ortografía.
ResponderEliminarTe recomiendo aumentar un poquito el tamaño del texto para que sea más legible.
Felicitaciones por tu responsabilidad.